LLega un momento en la vida en el que te das cuenta de que no todo es de color de rosa, que si quieres algo tienes que aferrarte a ello como si no existiera otra cosa en el mundo. Cuando somos niños vivimos sin preocupaciones, cada dia es una batalla que librar y vives ajeno a la realidad, solo te importan tus cuentos y tus fantasías.Poco a poco creces y te das cuenta de que la vida es más compleja y que quedan muy atrás los principes y los dragones, que hay que luchar y ganarte un sitio empleando un esfuerzo que ni imaginabamos.
Te das cuenta de que llega la hora de tomar decisiones, decisiones importantes que pueden cambiar tu vida para bien o para mal. A veces, me gustaría volver a esa poca en la que me sentía protegida, libre, sin ataduras
y, sobre todo, me sentía feliz, pero esa época no va a volver asique me toca dejar los miedos a un lado y vivir la vida de la mejor manera posible. :)


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